Detienen a mexicano en Japón por tráfico de 200 reptiles exóticos
Un joven de 23 años fue arrestado en el Aeropuerto de Haneda tras intentar ingresar al país asiático con reptiles mexicanos ocultos en su equipaje.

Autoridades aduaneras del Aeropuerto de Haneda, en Tokio, detuvieron esta semana a un ciudadano mexicano de 23 años tras descubrir que transportaba 200 ejemplares de 'dragoncitos' o lagartijas arborícolas. El joven, que arribó a Japón en un vuelo proveniente de Corea del Sur, ocultó a los reptiles en diversos compartimentos dentro de sus calcetines y equipaje personal para evadir los controles sanitarios y de seguridad internacional. Los ejemplares, cuya especie es protegida por leyes ambientales, fueron asegurados de inmediato por el personal especializado en vida silvestre.
Según los reportes iniciales, cada uno de estos reptiles alcanza un valor comercial en el mercado negro asiático que supera los 10 mil pesos mexicanos. La incautación fue posible gracias a una revisión rutinaria de rayos X que detectó anomalías en el contenido de las maletas del pasajero, permitiendo que las autoridades japonesas interceptaran el cargamento antes de que fuera distribuido en el mercado ilegal de mascotas exóticas.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha sido notificada sobre el proceso legal que enfrenta el connacional en territorio japonés. Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) colabora estrechamente con las autoridades internacionales para determinar la procedencia exacta de los animales y fortalecer la vigilancia en las fronteras, evitando así el tráfico ilícito de fauna endémica que es extraída ilegalmente de diversas regiones de México.
El tráfico de especies es considerado un delito grave que impacta seriamente la biodiversidad de nuestro país. Las autoridades mexicanas han reiterado su compromiso de trabajar con agencias globales para desarticular las redes de contrabando que operan bajo métodos de ocultamiento sofisticados. Mientras tanto, el detenido permanece bajo custodia de las autoridades locales en Japón, donde se determinará su situación jurídica conforme a las leyes vigentes en aquel país.


