Estados Unidos descarta retomar diálogo comercial con Canadá tras nuevos aranceles
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, responsabilizó al gobierno canadiense por la ruptura de las negociaciones tras la imposición de gravámenes.

El gobierno de Estados Unidos confirmó este domingo que no contempla reiniciar las mesas de diálogo comercial con Canadá, luego de la reciente aplicación de nuevos aranceles a productos importados. Jamieson Greer, representante comercial de la Unión Americana, señaló directamente a la administración canadiense como la responsable del fracaso en las conversaciones bilaterales, argumentando que no se alcanzaron los acuerdos necesarios para garantizar el equilibrio en el intercambio de bienes.
La decisión de Washington marca un punto de tensión en la dinámica comercial norteamericana, afectando las expectativas de los sectores industriales que dependen de las cadenas de suministro transfronterizas. Según las declaraciones emitidas por la oficina de Greer, la falta de una postura flexible por parte de los negociadores canadienses impidió cualquier avance sustancial, por lo que la administración estadounidense ha optado por mantener las medidas arancelarias vigentes como mecanismo de protección económica.
Desde México, especialistas en comercio exterior observan con cautela este escenario, ya que la relación entre los socios del T-MEC podría verse afectada por la inestabilidad en los acuerdos paralelos entre Ottawa y Washington. Aunque el gobierno mexicano mantiene una postura de neutralidad frente a este conflicto, la Secretaría de Relaciones Exteriores ha reiterado su compromiso con el marco normativo del tratado comercial vigente para evitar repercusiones negativas en la planta productiva nacional.
Por el momento, no se vislumbran señales de una pronta reanudación de los contactos entre las delegaciones de ambos países. El equipo comercial estadounidense ha enfatizado que cualquier futura aproximación dependerá exclusivamente de un cambio en la estrategia de negociación canadiense, descartando presiones externas que busquen acelerar una resolución que, hasta el día de hoy, permanece en punto muerto.


