Eurasia Group advierte sobre la fragilidad del T-MEC ante tensiones comerciales
La consultora Eurasia Group señala que el acuerdo comercial trilateral podría quedar limitado a protocolos bilaterales ante el conflicto entre Estados Unidos y Canadá.

La consultora internacional Eurasia Group ha publicado un análisis donde advierte que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) enfrenta un escenario de incertidumbre estructural. A pesar de que el pronóstico central, con una alta probabilidad, es la continuidad del acuerdo comercial, la firma sugiere que el tratado podría transformarse en una estructura operativa limitada, funcionando más como una serie de protocolos bilaterales que como un bloque comercial integrado.
Esta proyección surge ante la creciente tensión comercial entre Estados Unidos y Canadá, la cual amenaza con erosionar la cohesión del acuerdo trilateral. Para México, este panorama representa un desafío significativo en su política exterior y económica, obligando a la Secretaría de Relaciones Exteriores y a la Secretaría de Economía a mantener una postura de vigilancia constante para proteger los intereses nacionales en las cadenas de suministro regionales.
Especialistas de la consultora explican que, aunque el T-MEC no se desintegrará por completo, la dinámica actual podría dejar al acuerdo en un estado de parálisis institucional. Esta situación complicaría la resolución de controversias comerciales y afectaría la certidumbre jurídica que requieren las inversiones extranjeras directas en territorio mexicano, especialmente en los sectores manufacturero y automotriz.
Ante este entorno, el Gobierno de México ha enfatizado la importancia de mantener el diálogo trilateral para evitar que las disputas entre Washington y Ottawa impacten negativamente la economía nacional. La estrategia oficial se centra en defender la integridad del tratado original, buscando que cualquier ajuste sea discutido bajo los mecanismos formales establecidos en el propio acuerdo comercial.
El análisis de Eurasia Group subraya que la resiliencia del T-MEC dependerá de la capacidad de los tres países para separar sus conflictos particulares de los objetivos colectivos del tratado. Mientras tanto, las autoridades mexicanas continúan monitoreando las negociaciones en el norte del continente, priorizando la estabilidad del mercado interno y la protección de las exportaciones mexicanas hacia sus principales socios comerciales.


