Heineken México exhorta a empresas a proteger la cuenca del Río Bravo
La compañía cervecera propone una alianza empresarial para mitigar el estrés hídrico que afecta severamente la disponibilidad de agua en el norte del país.

Ante la creciente presión hídrica que afecta a la cuenca del Río Bravo, Heineken México ha convocado formalmente al sector privado a sumar recursos y estrategias conjuntas para preservar este recurso esencial. Saraí Rodríguez, líder de Medio Ambiente y Circularidad de la empresa, señaló que la iniciativa responde a la necesidad urgente de implementar soluciones colectivas frente a la escasez que impacta tanto a las actividades industriales como a las necesidades básicas de la población en la región norte del territorio nacional.
La propuesta, presentada este jueves, enfatiza que los esfuerzos aislados han resultado insuficientes para frenar el deterioro de los niveles de agua en la zona. La firma sostiene que la colaboración es indispensable para gestionar de manera más eficiente los volúmenes de extracción y fomentar el tratamiento de aguas residuales, buscando que las empresas locales adopten tecnologías que reduzcan su huella hídrica y promuevan la sostenibilidad a largo plazo.
De acuerdo con la visión planteada por los representantes de la compañía, esta alianza buscaría generar un impacto positivo en las comunidades aledañas, muchas de las cuales han enfrentado restricciones severas en el suministro durante los últimos meses. La intención es que el sector productivo actúe en alineación con los lineamientos de la SEMARNAT y las autoridades estatales, garantizando que el uso del agua sea equitativo y responsable, priorizando siempre el consumo humano.
Aunque el plan aún se encuentra en una etapa de convocatoria, Heineken México ha manifestado su disposición para liderar mesas de trabajo técnicas donde se compartan mejores prácticas y se exploren proyectos de infraestructura compartida. Se espera que en las próximas semanas más organizaciones del sector privado se sumen a este llamado para establecer una agenda común que permita salvaguardar la viabilidad hídrica del Río Bravo ante los desafíos climáticos actuales.


