Proponen uso de microorganismos para mitigar la acumulación de sargazo
El investigador Alberto Halabe sugiere una estrategia biotecnológica mediante bacterias no peligrosas para controlar el crecimiento del sargazo en costas mexicanas.

Ante la persistencia de la llegada masiva de sargazo a las playas del Caribe mexicano durante este verano de 2026, han surgido nuevas propuestas científicas para contener el fenómeno. El investigador Alberto Halabe ha planteado una hipótesis técnica que contempla el uso de billones de microorganismos, específicamente bacterias no patógenas o parásitos intestinales seleccionados, con el objetivo de alterar el entorno biológico donde prolifera el alga y reducir su expansión.
La propuesta, que se encuentra actualmente en una etapa de análisis conceptual, busca explorar alternativas a los métodos tradicionales de recolección mecánica y barreras físicas que actualmente coordina la Secretaría de Marina (SEMAR) en diversas zonas costeras. Según la perspectiva planteada, el uso controlado de estos agentes biológicos podría ofrecer una vía para degradar la estructura del sargazo antes de que alcance la línea de costa, minimizando el impacto ambiental en los ecosistemas marinos protegidos.
Expertos en medio ambiente y especialistas consultados sobre esta clase de tecnologías enfatizan la necesidad de realizar estudios de impacto ambiental exhaustivos antes de cualquier implementación piloto. Cualquier intervención en el ecosistema marino requiere, bajo la normativa vigente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), evaluaciones rigurosas para asegurar que el equilibrio de los arrecifes y la biodiversidad local no se vean comprometidos por la introducción de agentes externos.
Por el momento, las autoridades federales mantienen las estrategias de monitoreo satelital y limpieza en playas prioritarias, coordinando esfuerzos con los gobiernos estatales y municipales de Quintana Roo. La propuesta de Halabe se suma a la discusión pública sobre la urgencia de encontrar soluciones de largo plazo que permitan proteger el turismo y la salud pública en las regiones más afectadas por el arribo estacional del alga.


