Reclasifican caso de Paola Buenrostro como feminicidio tras proceso judicial
El asesinato de Paola Buenrostro fue reclasificado formalmente como feminicidio, marcando un precedente en la justicia mexicana tras la vinculación a proceso de Arturo Delgadillo.

El sistema de justicia en la Ciudad de México ha oficializado la reclasificación del caso de Paola Buenrostro como feminicidio, un paso determinante para las exigencias de justicia que han sido impulsadas durante años por colectivos de la diversidad sexual. La información fue confirmada por la activista Kenya Cuevas, quien ha liderado la lucha legal para que el asesinato de la mujer trans fuera investigado bajo los protocolos de género adecuados tras los hechos ocurridos en la capital del país.
Como parte de este avance procesal, el imputado Arturo Delgadillo fue vinculado a proceso por las autoridades judiciales competentes. Esta determinación legal permite que el caso avance hacia una etapa formal de investigación complementaria, donde la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México deberá presentar las pruebas necesarias para sustentar la acusación por feminicidio ante un juez de control.
El camino hacia esta reclasificación ha sido largo, caracterizado por años de litigio estratégico y movilizaciones por parte de organizaciones civiles que demandan el fin de la impunidad en delitos cometidos contra mujeres trans. Según lo expresado por el equipo de acompañamiento legal de Kenya Cuevas, este cambio en la tipificación del delito responde a la necesidad de reconocer el componente de odio y violencia de género implícito en el asesinato.
La vinculación a proceso de Arturo Delgadillo representa, para los colectivos defensores de derechos humanos, una oportunidad para establecer un precedente jurídico que obligue a las fiscalías estatales a aplicar la perspectiva de género en crímenes similares. En las próximas semanas se espera que se definan los plazos para el cierre de la investigación complementaria, etapa crucial para que el Ministerio Público pueda solicitar una sentencia condenatoria.
Este caso ha puesto de relieve las deficiencias históricas en la procuración de justicia para las mujeres trans en México, impulsando debates sobre la necesidad de reformas estructurales en los protocolos de actuación policial y ministerial. Las agrupaciones civiles mantienen una vigilancia estrecha sobre el desarrollo del proceso para asegurar que el Poder Judicial garantice una sentencia acorde a la gravedad del delito acreditado.


